Detalle de las manos de unos niños dibujando con tizas de colores la superficie de una mesa de madera en el patio de la escuela.

La educación inclusiva es clave para el aprendizaje de los niños

Seguro que alguna vez has oído hablar (o leído) sobre los conceptos educación inclusiva y escuela inclusiva. Pero ¿te has preguntado alguna vez si la escuela de tus hijos es inclusiva?

¡En enDARA lo tenemos muy claro! La principal meta de nuestra escuela infantil es la creación de un entorno de aprendizaje totalmente inclusivo. Apoyamos y fomentamos un modelo de educación flexible y adaptado a las necesidades y características de cada peque.

¿Qué te parece si profundizamos un poco más sobre la educación inclusiva?

 

Incluir no es dejar pasar, es dar la bienvenida.
Eduardo Massa

 

Qué es la educación inclusiva

La UNESCO define inclusión como “el proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, y reduciendo la exclusión en la educación.”

Por lo tanto, un centro educativo o escuela inclusiva tiene que adaptarse al ritmo de aprendizaje de cada niño en función de las características, intereses, necesidades y capacidades que tengan. ¡Y nunca al revés! No son los niños los que tienen que adaptarse al sistema educativo sino el sistema educativo a los niños.

 

Obstáculos en la educación inclusiva

Lograr un entorno de aprendizaje inclusivo no es fácil, es necesario cambiar muchos aspectos. Estos son algunos de los obstáculos que nos encontramos a diario en muchas escuelas:

  • Creencias erróneas que dificultan la inclusión de personas con diferentes capacidades.
  • Profesionales con falta de recursos para dar respuesta a la diversidad que pueda existir en el aula.
  • La falta de financiación puede afectar a las escuelas a adquirir el material necesario para favorecer el desarrollo de los niños.
  • Barreras físicas que dificulten la participación plena de los alumnos en el día a día.
  • Planes de estudio excesivamente rígidos en los que no se tienen en cuenta la diversidad real de los alumnos.

Tres niñas jugando dentro de un arenero cuadrado (de 1 metro y medio por lado) en la escuela infantil enDARA. Hace un ambiente frío porque llevan abrigo puesto. Una de ellas lleva en sus manos un recipiente para llenar de arena con forma de cocodrilo de color azul. Otra lleva otro recipiente que parece ser un pez amarillo. Sobre la arena hay palas, cucharas y juguetes de todos los colores.

 

Cómo lo hacemos en enDARA para ser una escuela inclusiva

Ya sea en la escuela infantil, en las actividades extraescolares o en las colonias de verano, en enDARA creemos en la educación inclusiva. Para ello ponemos en marcha una serie acciones para construir entornos personales de aprendizaje adecuados:

  • En primer lugar necesitamos conocer a los peques: sus puntos fuertes, sus intereses, necesidades y aspectos a mejorar. Esto conlleva tiempo, dedicación y observación continua en el aula y en el exterior.
  • Utilizar metodologías activas que permitan a todos los peques explorar y participar en la misma medida.
  • Proponer actividades motivantes que inciten a la manipulación de objetos y experimentación con diferentes texturas y grosores (tanto en suelo como en mesa).
  • Dar libertad en el aula: son los peques los que deciden a qué jugar y de qué manera.
  • Ofrecer actividades que supongan un desafío justo, ni demasiado fáciles ni demasiado difíciles.
  • Evaluar la evolución de manera individualizada: esto será más fácil si todo lo anterior se ha conseguido. Si las actividades son accesibles para todos, la participación también lo será, y la evolución se observará de manera más clara y rápida. Como cada niño es diferente, la manera de evaluar también debe serlo.

 

La educación lenta: calidad del aprendizaje vs. cantidad de aprendizajes

Todo lo expuesto en el apartado anterior se consigue a través de una educación diferente. La educación lenta no pretende hacer las cosas despacio, sino encontrar el tiempo que necesita cada peque para cada nuevo aprendizaje. Educar para la lentitud significa respetar el ritmo de cada niño y el tiempo de cada aprendizaje. ¡No se trata de aprender más, sino de aprender mejor!

El objetivo es que todos los peques, independientemente de las características físicas, genéticas y sociales, tengan un acceso, aprendizaje y participación exitoso en el ámbito educativo.

No hay que olvidar que la etapa infantil, aunque sea una edad en la que no es obligatoria la escolarización, es la más importante para nuestros niños. Es una etapa en la que se sientan las bases para formar su “yo adulto”. Si desde pequeñitos aprenden valores como el respeto a la diferencia, la tolerancia, el compañerismo y la empatía cuando lleguemos a etapas posteriores se evitarán situaciones como el acoso escolar y la exclusión.

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